Escultura a tamaño natural en bronce que se sitúa sobre una roca junto a un camino, como si formara parte del paisaje. La figura humana, detallada y expresiva, se muestra en actitud contemplativa, invitando al caminante a detenerse y compartir su mirada con el entorno. La elección del bronce permite que la pieza dialogue con la luz y el paso del tiempo, desarrollando una pátina que la integra lentamente con la naturaleza circundante. Observador convierte así el camino en un espacio de encuentro entre la presencia humana y el paisaje.
MIGUEL COUTO
Es un escultor gallego especializado en escultura figurativa en bronce. Su obra se centra en la figura humana y en las relaciones entre individuos, con un lenguaje expresivo y sintético. Ha realizado numerosas esculturas para espacios públicos en Galicia y otras ciudades, combinando una mirada contemporánea con referencias a la vida cotidiana y al territorio.
Esta ruta con arte ha sido posible gracias a:
Consejería de Cultura,
Política Lingüistica y
Deportes
Asociación de Amigos de Antonio Raymundo Ibáñez, Marqués de Sargadelos