Incrustada en el hueco de una ventana que forma parte de un muro de piedra de una casa en ruinas, la pieza actúa como un umbral simbólico entre interior y exterior, entre lo íntimo y lo colectivo, donde el hilo suaviza la dureza del mineral. El telar se convierte así en lenguaje de memoria, cuidado y permanencia, recordando el papel de los oficios textiles como transmisores de identidad, tiempo y vida cotidiana en el territorio.
IRENE VILLAR
Es artesana del telar de Santa Eulalia de Oscos, donde desarrolla su trabajo vinculando la tradición textil del occidente asturiano con una mirada contemporánea. A través del telar manual recupera técnicas ancestrales y pone en valor los oficios artesanos como parte viva del patrimonio cultural y del territorio.
Esta ruta con arte ha sido posible gracias a:
Consejería de Cultura,
Política Lingüistica y
Deportes
Asociación de Amigos de Antonio Raymundo Ibáñez, Marqués de Sargadelos