La forja de clavos, fue durante generaciones un recurso con el que muchos paisanos lograban un sustento en tiempos en los que el campo no ofrecía trabajo. En esta obra, el clavo cobra vida y se transforma en un paisano de hierro andante, símbolo de resistencia y dignidad, recordando la capacidad de adaptación de quienes habitan y dan forma a este territorio.
DENNIS LEURINK
Este marinero holandés, se establece con su familia en Santalla en 2009. Tras años dedicados a la vida familiar, se inicia en la forja de la mano de Fritz, maestro ferreiro de Mazonovo, donde descubre en el hierro un lenguaje, un medio de expresión y una pasión por transformar lo rígido en gesto y movimiento. En la obra “Clavos con Vida”, explora esta capacidad forjando un clavo que, a través de la precisión de sus golpes y la amplitud de su mirada, parece cobrar vida.
Esta ruta con arte ha sido posible gracias a:
Consejería de Cultura,
Política Lingüistica y
Deportes
Asociación de Amigos de Antonio Raymundo Ibáñez, Marqués de Sargadelos